Imanes

Anoche pensaba, en ese maravilloso y breve momento en que ya ta has relajado pero aún no te quedas dormido, en imanes. Específicamente por qué no se acaban, como el petroleo. Imaginaba que venían de un material específico que tenía un campo magnético permanente (me refiero al típico imán de refrigerador) y que solamente existía una cantidad finita.

Resulta que no es así. Los imanes permanentes se construyen. Debes tomar un material ferromagnético y someterlo a un campo magnético (este sí electromagnético imagino) muy fuerte para transformarlo permanentemente en un imán, alineando sus moléculas de ciertas manera. Esto implica que podría desmagnetizarse con un campo magnético “contrario” pero no es tan fácil aparentemente.

Resulta que la forma típica del imán de comic también existe porque de esta manera se maximiza el campo magnético.