Fundamentalismo y dopamina

Me gustó mucho la hipótesis de este investigador:  la cantidad de dopamina que genera un individuo puede determinar su grado de devoción religiosa.  Inclusive podría ser tan influyente, que su exceso podría explicar el fanatismo religioso de locos como los de ISIS.  Échenle una leída porque tiene cosas interesantes.

Por cierto, el artículo me hizo recordar la brillante definición que le oí hace no mucho a Adam Savage a própósito de los efectos de Internet en el cerebro:  un smartphone no es más que un micro-dosificador de dopamina.