Excel

Todos los que hemos pisado alguna vez una oficina tenemos historias de horror sobre el MS Excel.  Este artículo dice muchas verdades al respecto, aunque yo no me apresuraría a “botar el sofá” culpando a la omnipresente hoja de cálculo por todo. Antes de señalar a Bill Gates y compañía, por ejemplo, habría que notar que en ningún lado (colegio, universidad o trabajo) enseñan a manejar datos como Dios manda.  Mucho menos diseñar bases de dato u hojas de cálculo con reglas, controles de seguridad y manejos de convenciones. Si a eso le suman a que en todas partes se espera que cada empleado monte sus propios modelos y cálculos por sí mismo, tienen la tormenta perfecta para producir errores.
La otra parte del problema es que en realidad Excel es ineludible si quieren montar modelos flexibles o innovadores. Todas esas bancas o fondos lanzando productos sofisticadísimos de ingeniería financiera por definición están diseñando herramientas que no existen en ningún otro lado. Excel es ideal para eso. La cosa se complica es cuando esos diseños pasan de la etapa de “R&D” a Producción sin controles adecuados de calidad. En el mundo ideal, para dar ese brinco tendríamos que tener gente entrenada para operar hojas de cálculo u obligar a que el diseñador mande su prototipo a una “fábrica” de software que la validaría, automatizaría y certificaría.  Ahora imagínense cualquier fondo o compañía haciendo eso:  A fin de cada mes te llega la factura por lo que encargaste y al cabo de poco tiempo comienzas de nuevo a montar las hojas tú mismo para “ahorrarle” dinero a la compañía…