Star Wars, Machete way

Todo fanático de ciencia ficción que haya crecido en los 70-80s apenas nace su primer hijo tiene la misma preocupación: en qué orden mostrarle las películas de Star Wars.

Durante años le di vueltas al tema a la luz de las infames “precuelas” sin llegar a una decisión definitiva.  Seguir el orden en que fueron lanzadas era mi inclinación natural, ¿pero no tiene más sentido desde el punto de vista de la historia seguir el orden de los episodios?

Con Diego ya de 6.3 años el momento de la verdad llegó a la casa la semana pasada.  Durante 2 días seguidos y con frecuencia semi-horaria me pidió ver Star “Words”.  Conversaciones con sus amigos sobre espadas láser, naves espaciales y juegos de Nintendo DS hicieron el trabajo.  No bastó con que mi “Sí!” se escuchara hasta Hoth desde la primera vez que me preguntó.  Su insistencia continuó hasta el fin de semana, tiempo que aproveché para conseguir la saga cósmica en HD y sobre todo para repensar en qué orden sería proyectada.

Mi decisión fue irme por el orden en que fueron lanzadas.  En realidad, mi mayor preocupación era que los efectos especiales y la acción más infantil de las precuelas (los gags de Jar Jar, la carrera de pods, las peleas mucho más acrobáticas) deslumbraran al geeklet.  ¿Qué pasaría si cuando llegásemos al episodio VI las limitaciones del cine de los 70 se tradujeran en aburrimiento y hasta en odio a la trilogía original?  Por eso cuando llegó el momento de sentarnos aposté por los clásicos.  La estrategia pareció funcionar cuando no habíamos terminado de ver La Guerra de las Galaxias y el clamor por más hiperespacio hizo que pusiéramos El Imperio Contraataca sin siquiera parar para ir al baño.

La falta de tiempo hizo que no siguiésemos con El retorno del Jedi (o más bien debería ser “regreso”?).  Sin embargo, lo que pareció ser un contratiempo resultó ser una maniobra de La Fuerza.  El lunes un amigo compartió en su FB esta propuesta para ver la serie.  No les voy a dar más detalles para no arruinarles la sorpresa, pero sólo me queda decir que ya me he convertido en un converso del “Orden Machete”.

Ahora sólo queda explicarles que Han Solo disparó primero y que no importa lo que digan sus amigos, tienen terminantemente prohibido ver el Star Wars Holiday Special hasta que cumplan la mayoría de edad…

PS  Valga la oportunidad para recomendarles esta reseña del Episodio 1 (The Phantom Menace).  Diez años tarde, pero vale la pena verla para entender por qué fue que nos pareció tan mala en su momento.