Más rápido que el sonido

¿Recuerdan esos tiempos no muy lejanos en que la señal de largada para las pruebas de atletismo la daba un árbitro (vestido de carnicero, por cierto) con pistola?  Resulta que en pruebas cortas, la distancia entre la pistola y cada corredor afecta el resultado final, siendo los más lejanos los últimos en oir el disparo y en partir.  La solución es callar la pistola y enviar una señal electrónica a parlantes detrás de cada corredor para que ninguno tenga ventaja.