Ética para robots

Tengo semanas queriendo escribir sobre este tema pero The Economist se me adelantó.

Ahora que los carros con piloto automático no son cosa de ciencia ficción, la discusión ética va a pasar a un primer plano.  Sólo hay que imaginarse una situación donde el carro tiene que decidir entre atropellar a alguien, chocar de frente con un autobús o lanzarse al vacío.  Supongamos que logramos llegar a un acuerdo y decidimos que éticamente es más aceptable lanzar el carro al vacío.  Lo que no sabe el algoritmo que conduce es que van tres personas en el carro.  Cinco segundos después, uno de los pasajeros de atrás queda cuadrapléjico.

Ahora imagínense la demanda legal de quien llevó la peor parte  ¿A quién demanda? ¿Al conductor?  ¿A Google por escribir el algoritmo?  ¿Por qué no al Estado por permitir que un robot conduzca?

¡Ha llegado la hora de desempolvar a Asimov!