Soltando el Kindle

Después de más de seis meses sin comprar libros en físico (las compras impulsivas no cuentan!), puse de lado el Kindle y me volví a echar al agua con Amazon.

La principal razón? Puro hedonismo.

Así es, no es porque me guste anotar en el papel (me lo he propuesto mil veces y luego de 100 páginas se me olvida seguir), tampoco por mostrarle la biblioteca a otros (viviendo de este lado del mundo no es que tengamos muchas visitas).  Simple y sencillamente disfruto parándome frente a mis libros a decidir cuáles leer, cuáles me gustaron y cuales espero quemar de primeros cuando llegue el invierno nuclear y se acabe la madera.

De cualquier modo el Kindle continuará ocupando un lugar de honor.  Lo sigo usando para libros por los que no quiero esperar, revistas (principalmente The Atlantic) y sobre todo para artículos largos en internet gracias a KindleGen y The Browser.