Por qué Netflix nunca usó el algoritmo por el que pagó

Hace unos años, Netflix revolucionó la industria del software con el más grande ejercicio de crowdsourcing que se haya hecho.  Ofreció $1 MM a cualquiera que desarrollara un algoritmo capaz de mejorar las recomendaciones de DVDs que la compañía hace a sus usuarios. Con un final de película, la gente de “BellKor’s Pragmatic Chaos” se llevó la medalla y el millón de dólares.

Pues bien, ahora nos enteramos que el algortimo ganador nunca fue utilizado.  La razón principal es que el modelo de Netflix ha ido evolucionando del alquiler de DVDs por correo al streaming/downloading.  A primera vista, parecería que las recomendaciones para ambos esquemas deberían ser similares, pero la naturaleza humana siempre complica las cosas:

[…] when people rent a movie that won’t arrive for a few days, they’re making a bet on what they want at some future point. And, people tend to have a more… optimistic viewpoint of their future selves. That is, they may be willing to rent, say, an “artsy” movie that won’t show up for a few days, feeling that they’ll be in the mood to watch it a few days (weeks?) in the future, knowing they’re not in the mood immediately.

No sé si la razón es efectivamente que las personan tienen una imagen muy optimista de sus preferencias futuras o más bien que nuestra tendencia natural es maximizar la gratificación inmediata (siempre digo que voy a ver más Kurosawa pero cuando prendo la TV me es difícil decirle que no a The Walking Dead).  El caso es que la procastrinación abarca todos los ámbitos de nuestras vidas.